Crocothemis erythraea (Brullé, 1832) también conocida como vigilante escarlata es un odonato que pertenece a la familia Libellulidae.
A simple vista puede confundirse con otras especies como Sympetrum fonscolombii o Trithemis kirbyi. Para diferenciarlas podemos fijarnos en que S. fonscolombii tiene las patas de color negro (mientras que la protagonista de esta publicación las tiene rojas, como el resto del cuerpo) y que los pterostigmas de T. kirbyi son negros.

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Los adultos tienen una longitud de entre 36 y 45 mm. En el caso de los machos, cuando aún no están del todo maduros, son muy similares a las hembras, pero cuando alcanzan por completo la madurez, son totalmente rojos, con ojos rojos en la parte superior y púrpura en la inferior. Las hembras tienen una coloración amarilla o pardo amarillenta.
El pterostigma en ambos sexos es pardo claro, alargado y rodeado de venas negras. En todas las edades, las alas son hialinas con una gran mancha ámbar en la base del ala trasera (casi imperceptible en las anteriores).
Las larvas tienen el cuerpo rechoncho de color pardo oscuro (salvo en las extremidades) y presentan grandes ojos.


Se encuentra ampliamente distribuida por Europa occidental y central, Asia menor y África. En la península ibérica podemos observarla prácticamente en su totalidad, estando también presente en islas Baleares. Especie común.
Se puede encontrar a esta especie en todo tipo de aguas, sobre todo que tengan abundantes macrófitos flotantes: arrozales, lagunas salobres, tramos lentos de ríos, embalses de cabecera, acequias…
En mi caso, ha sido en arrozales de la comunidad de Aragón donde he podido observar cientos y cientos de ejemplares (tanto hembras como machos) de esta especie.
Al igual que otras libélulas, son cazadores de otros insectos en vuelo. Las larvas también son cazadoras, en este caso, acuáticas.

Puede tener varias generaciones anuales, pudiéndose observar entre los meses de marzo y octubre. Los machos son muy territoriales y defienden su territorio.
Las hembras, tras la cópula con el macho, se queda a una altura de entre 5 y 20 cm de la lámina de agua y los va depositando en grupos pequeños e introduciendo levemente el abdomen en el agua.
Una vez que la hembra ha terminado la puesta de huevos, el macho, volverá a copular con otras hembras que se crucen en su territorio.