Orthetrum cancellatum es una libélula del suborden Anisoptera (orden Odonata) perteneciente a la familia Libellulidae.
El día que vi a la preciosa hembra de la fotografía apoyada sobre un tallo floral seco del Aloe Vera de mi jardín…casi me da un infarto. Y es que, salvo algún caballito del diablo despistado, nunca había tenido una visita tan espectacular como esta.
Aunque yo nunca había visto a este especie, realmente está muy bien distribuida por toda la península ibérica y es relativamente frecuente de encontrar.

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Los adultos alcanzan una longitud de hasta 50 mm y de envergadura alar 70 mm. Las hembras y los machos se pueden diferenciar de manera muy simple, ya que las primeras son amarillas o de color crema y los segundos son azulados.
Para diferenciar esta especie de otras similares, nos deberemos de fijar en la transparencia de sus alas (salvo en pterostigma que es principalmente negro), en el estrechamiento del abdomen conforme desciende y en manchas oscuras en el final del mismo.
En las hembras, además de lo indicado en el párrafo anterior, deberemos de fijarnos en el dibujo en forma de escalera que hacen las líneas longitudinales que recorren su abdomen.
Se encuentra distribuida por el Norte de África, Europa y Asia. En la península ibérica y Baleares está bien difundida.
Las larvas de Orthetrum cancellatum se desarrollan principalmente en lugares antropizados como embalses, balsas de riego, acequias o pantanos. También pueden hacerlo en ríos o arroyos con aguas mansas y algo estancadas, o incluso aguas con un punto salobre.
Dependiendo de donde nos encontremos, la podremos ver volar entre los meses de marzo y octubre.
Para realizar el apareamiento, el macho sujeta a una hembra en vuelo, para más tarde, posarse sobre alguna rama. Tras este momento, la hembra realizará la puesta de huevos volando sobre la lámina de agua y rozándola con el extremo de su abdomen, al mismo tiempo que va depositando los huevos de manera individual.
Los huevos eclosionarán en 5 o 6 semanas. Cuando las larvas estén listas para transformarse (el desarrollo larvario durante unos 3 años) saldrán del agua en busca de un punto vertical donde poder hacerlo.
Durante el proceso de maduración, es frecuente que se alejen de las masas de aguas que los han visto desarrollarse en su fase larvaria. Más tarde, machos y hembras volverán a estos lugares de cría para mantenerse en los márgenes vegetales cazando a insectos y en el caso de los machos, perseguir a posibles intrusos que se atrevan a entrar en sus dominios.