Graphosoma italicum (Müller, 1766) también conocida como chinche rayada, pertenece a la familia de los pentatómidos (Pentatomidae).
Hasta no hace mucho tiempo, algunos autores mantenían que G. lineatum estaba dividida en dos subespecies: G. lineatum subsp. lineatum y G. lineatum subsp. italicum. En la actualidad, se sabe que G. lineatum está restringida al norte de África y a Sicilia.
Del género Graphosoma tenemos dos representantes en la península ibérica: G. italicum y G. semipunctatum, estando la primera mucho más distribuida.


Índice
Los adultos pueden llegar a alcanzar hasta 1 cm de longitud (normalemante entre 8-12 mm). Presentan el cuerpo en forma de escudo típico de la familia Pentatomidae.
La coloración de fondo es rojiza-anaranjada y tienen 6 líneas negras que cruzan el protórax hasta el final del cuerpo. En los laterales de los segmentos abdominales tienen puntos negros.
Las ninfas presentan un aspecto muy similar a los adultos, pero la coloración es parduzca combinada con tonos oscuros, y son de menor tamaño.

Su distribución es europea, y en la península ibérica es fácil observarlo durante los meses de primavera y verano prácticamente en cualquier punto de la geografía.
En cuanto al hábitat, no son muy exigentes. Los podemos encontrar tanto en prados y laderas orientados al sur, como en cunetas o márgenes de caminos donde crezcan plantas umbelíferas. Como buena chinche que es, se alimenta a través de un «estilete» o «pico» que cuando están en reposo tienen plegado bajo el cuerpo.
Se les suele observar formando grupos sobre las inflorescencias de plantas de la familia Umbelliferae donde se alimentará y también apareará.
La reproducción tiene lugar en primavera o en verano. Para poderla llevar a cabo, los individuos se colocan de espaldas y pueden permanecer «enganchados» durante horas o incluso días.
Una vez la hembra está fecundada, pone sus huevos en el envés de las hojas. Estos huevos miden aproximadamente 1 mm, tienen forma de barril y son de color crema.
Una vez eclosionen los huevos, las ninfas pasarán por 5 mudas hasta alcanzar la madurez sexual y desarrollar los hemiélitros.
Como muchas otras especies de animales, plantas e insectos, estas chinches presentan aposematismo.
Este fenómeno consiste en presentar rasgos llamativos a los sentidos (como por ejemplo colores chillones) para ahuyentar a los posibles depredadores.
Concretamente, la coloración en Graphosoma italicum avisa de su mal olor, para así evitar ser depredado por aves, por ejemplo.