Cerocoma schaefferi (Linnaeus,1758) es un llamativo coleóptero de la familia Meloidae. Los meloidos son muy conocidos por la producción de una sustancia tóxica denominada cantaridina.
La cantaridina fue utilizada durante mucho tiempo creyendo que era afrodisíaca, y en la actualidad, se usa para el tratamiento y eliminación de determinados tipos de verrugas.
En la península ibérica tenemos presentes dos especies: Cerocoma schaefferi y Cerocoma schreberi, siendo ambas muy similares entre sí, y no teniendo caracteres claros de identificación visual. La primera es más abundante que la segunda.

Índice
Los adultos miden entre 9 y 15 mm de longitud, pudiendo diferenciar los machos de las hembras por las antenas. Estos las tienen engrosada en los primeros artejos, mientras que ellas no.
Élitros, cabeza y tórax de color verde metalizado, mientras que las patas y las antenas son amarillentas o rojizas. Cuerpo totalmente cubierto por fina pilosidad blanquecina.
En algunas guías y foros he encontrado que una de las posibles formas de diferenciarlo de la otra especie presente en la península ibérica es el abdomen, que en esta especie es verdoso o de color oscuro, mientras que en C. schreberi es amarillento.


Su distribución comprende el sur, centro y norte de Europa, llegando hasta Mongolia. En la península Ibérica, lo podemos encontrar prácticamente en su totalidad, excepto en áreas cantábricas y zonas altas de los Pirineos.
Podemos observarlos en zonas esteparias, linderos de bosques y caminos. Los adultos se alimentan del polen y néctar de las flores de diferentes especies de las familias Asteraceae y Apiaceae.
Sin embargo, la alimentación de las larvas es muy diferente. Tras la cópula, las hembras depositan sus huevos en el suelo, y una vez hayan emergido las larvas, estas buscarán nidos de avispas solitarias del género Tachytes, donde se alimentarán de presas capturadas y almacenadas (saltamontes) por la avispa para alimentar a su prole.
Es frecuente observar a los adultos entre los meses de abril a octubre.