Zerynthia rumina también conocida como mariposa arlequín, es un bonito, llamativo e inconfundible lepidóptero perteneciente a la familia Papilionidae.
Llevaba mucho tiempo detrás de esta bonita mariposa, que con su vuelo rápido e inquieto no me había permitido sacarle fotografías más o menos decentes. Hasta este año, cuando pude «pillarla» más o menos calmada en el Parque Natural de las Lagunas de Ruidera.
Como ya he comentado anteriormente, es una mariposa fácil de distinguir que yo pienso que no puede confundirse con ninguna otra, presenta variación en cuanto a su coloración, sobre todo las hembras.

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Los adultos tienen un color de fondo en las alas amarillo, con diferentes patrones negros y rojos. El abdomen, de color oscuro, salvo por dos bandas anaranjadas e intermitentes que lo recorren de forma longitudinal. No existe apenas dimorfismo sexual.
Hay una forma llamada canteneri que se da en las hembras, donde el color amarillento de fondo de las alas es más bien anaranjado o amarillo fuerte.
Las orugas, al principio son de color verdoso y van volviéndose de color ocre conforme maduran. A lo largo de todo el cuerpo tienen seis hileras de espinas. Cuando son molestadas, pueden exhibir el osmeterio típico de esta familia de mariposas.
Las crisálidas también son de color ocre, con diferentes manchas oscuras que ayudan a que se camufle con su entorno.
Se encuentra distribuida por el norte de África, España, Portugal y Francia. En la península ibérica está presente prácticamente en su totalidad.
Es una mariposa a la que le gustan los espacios abiertos con matorrales y arbustos, márgenes de caminos…siempre y cuando se encuentre su planta nutricia (género Aristolochia).
Es una especie univoltina que vuela en los primeros meses del año, siendo frecuente encontrarla a partir del mes de febrero (siempre dependiendo de donde nos encontremos).
La hembra deposita los huevos sobre el envés de las hojas de su planta nutricia, y normalmente en zonas bajas, para protegerlos. Pueden alimentarse tanto de las flores, como de las hojas y de los frutos de la planta nutricia. Cuando llega el momento de crisalidar, lo hacen en zonas cercanas y unidas a la superficie por el cremáster de fijación y un cinturón de seda. Pasan el invierno como crisálida.