Platynaspis luteorubra es una pequeña mariquita (Familia Coccinellidae) que pertenece a la tribu Platynaspidini.
El año pasado, tuve la suerte de encontrarme con el ejemplar adulto de estas imágenes en la ciudad de Huesca, mientras que la fase larvaria la he encontrado hoy mismo en Zaragoza.
Curiosamente, en ambas ocasiones esta especie estaba sobre rebrotes de Populus alba (chopo blanco) alimentándose de áfidos, mientras pasaban totalmente desapercibidas entre las hormigas, que a su vez pastoreaban a los pulgones.

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Los adultos que son de pequeño tamaño, alcanzan una longitud de hasta 3 mm. Tienen todo el cuerpo recubierto de fina y corta pilosidad, y colores negros y rojos.
El pronoto es de color oscuro, salvo en los bordes laterales donde tienen una mancha clara. En el centro de los élitros tienen dos grandes manchas rojizas. Debido a esto, es frecuente la confusión de esta especie con algunas especies del género Scymnus.
Las larvas no tienen el aspecto característico de la mayoría de las especies de mariquitas. Son de color ocre y el aspecto general es que están aplastadas dorso ventralmente. Cabeza pequeña con mandíbulas para depredar áfidos y cuerpo redondeado y rechoncho. En el margen de este tienen pilosidad.




Esta especie se encuentra ampliamente distribuida por Europa, África del norte y Oriente Medio. Presente en la península ibérica de manera generalizada.
En mi caso, encontré los ejemplares en un parque periférico de la ciudad de Zaragoza, con poco arbolado y algunos arbustos.
Se alimenta de áfidos, en concreto yo lo vi depredando Chaitophorus populeti, que es uno de los pulgones que afectan a los chopos.

He podido observar, que aunque las hormigas, pulgones y larvas de esta mariquita estuvieran juntos en la misma hoja, parecía que las hormigas no hacían mucho caso a que las larvas de mariquita estuvieran depredando a los pulgones, de hecho, parecían totalmente invisibles.
Buscando bibliografía, he encontrado que posiblemente la protagonista de este post emplee el camuflaje químico, que le permitiría justamente lo que os acabo de describir: pasar inadvertidas ante las hormigas.